1. ¿Su equipo tiene un protocolo escrito para manejar crisis de desregulación emocional?
2. ¿Sus protocolos fueron revisados conforme a la normativa vigente en los últimos 12 meses?
3. ¿Sabe su equipo diferenciar una falta disciplinaria de una manifestación asociada a un diagnóstico?
4. ¿Qué tan preparado está su equipo para enfrentar una entrevista con un apoderado conflictivo?